
Aprovecha al máximo cada hora, cada día y cada época de la vida, así podrás mirar al futuro con confianza y al pasado sin tristeza.
Sé tú mismo, pero sé lo mejor de ti mismo, ten valor para ser diferente y seguir tu propia estrella y no tengas miedo de ser feliz, goza de lo bello, ama con toda el alma y el corazón. Olvídate de lo que hayas hecho por tus amigos y recuerda, lo que ellos han hecho por ti. No te pares en lo que el mundo te debe y fíjate en lo que le debes al mundo, cuando te enfrentes a una decisión, tómala tan sabiamente como te sea posible, luego olvídala.
Vive cada día a plenitud.