sábado, 15 de enero de 2011

Lo más parecido a la ausencia de sonido, es amar en silencio. La angustia, el dolor, tienen sonido: suenan a nudo de garganta, a lluvia y frío. El odio, tiene sonido: suena a gritos incrustados
La cobardía, tiene sonido: suena a murmullos atormentados. Pero amar en silencio, tiene un dejo de tristeza, sabe a tinta en el tintero, a tacañería. Amás en silencio y un día te encontrarás mudo, lleno de palabras que te atormentan. Hasta quedarte sin palabras… y llega el silencio.
El silencio es ausencia
. Como la luz en la oscuridad, nos muestra lo que no hay.
Ahora que soy sólo silencio, creo entender por qué tanto miedo al silencio, al sonido del silencio.